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BIENAVENTURADAS LAS CRISIS
17 febrero 09 por Jorge Estrella Peñamedrano
“Los optimistas ven en las dificultades las oportunidades. Los pesimistas ven en las oportunidades las dificultades” (Winston Churchill)
Desde hace tiempo vengo sosteniendo que por ignorancia nos hemos transformado en víctimas de un lenguaje, cuyo significado desconocemos, limitando, por lo tanto, nuestro accionar y condicionando nuestra actitud a una pasividad que nos sumerge, día a día, en una queja que manifiesta nuestra ineptitud.
Hoy atravesamos una profunda crisis, pero ¿qué es una “crisis”?
El significado del término “crisis” viene del griego y transmite “la ruptura, el quiebre”. Estos conceptos no significan la finalización de la continuidad, sino todo lo contrario, hace referencia a los cambios que se gestan en los procesos en donde los quiebres y las rupturas se manifiestan como las posibilidades para rectificar el rumbo, determinando un antes y un después de la continuidad que caracteriza a la propia vida.
De acuerdo a la actitud de los actuantes, la crisis puede manifestarse como un quiebre, el cual genere un ciclo que involucre los valores que se requieren para asumir el cambio, y buscar la sintonía con el desarrollo y la continuidad, que brindará un impulso al nuevo proceso.
Para comprender este proceso es fundamental tener presente los pilares de la dialéctica: Tesis-Antítesis-Síntesis. Esta crisis por la que atravesamos podemos tomarla como la antítesis de una situación que dejó de ser funcional y que requiere, de manera urgente, una propuesta que devenga en cambios significativos de toda la estructura, cuya rigidez es la causa de la fractura.
Por otra parte el ideograma chino que representa la palabra “crisis”, está compuesto por dos rasgos, uno implica “riesgo” y el otro “oportunidad”, y es aquí donde nuestra actitud juega un papel fundamental. Frente a las nuevas variantes, generadas por los quiebres y rupturas, podemos sentir que perdemos el control, y que esto nos amenaza, sumergiéndonos en un entorno de riesgos y preocupaciones, afectando nuestra emoción de una manera negativa; pero también podemos ver que este quiebre nos libera de nuestra zona de confort, irrumpiendo en nuestra vida un sinnúmero de nuevas variables y que utilizando nuestra creatividad e innovación podemos sacar un gran provecho.
Si no se manifestaran los hechos antitéticos, la evolución sería una utopía y no existirían nuevas síntesis que favorecieran, justamente a los sectores que han sido marginados por las estructuras que hoy se manifiestan obsoletas, justamente por haber caído en la rigidez de la insensibilidad social, el egoísmo, la indiferencia, el individualismo.
No se trata de que busquemos un culpable, se trata de que todos asumamos la corresponsabilidad de la estructura creada y comprendamos que su ruptura nos brinda la posibilidad de abolir las fronteras, los muros y los límites impuestos por minorías carentes de una visión para brindar las soluciones requeridas ante esta nueva realidad socioeconómica.
Un claro ejemplo de ello es lo acontecido en nuestro país, México, presumimos tener al hombre más rico del mundo, su nombre y sus empresas salen publicados en la Revista Forbes, sin embargo, cincuenta y seis millones de nuestros paisanos están sumidos en la extrema pobreza. Treinta de cada mil niños mexicanos no llegan a los cinco años de edad, mueren desnutridos o víctimas de enfermedades generadas por la falta de atención médica. Nuestra inequidad y desigualdad a finiquitado con la creación de clientes potenciales, no hay clientes, nosotros hemos acabado con ellos, ahora quién nos brindará recursos. Tal vez esta crisis reacomode las piezas del tablero y podamos seguir jugando, ahora sí, considerando y respetando a nuestros semejantes dentro del mismo juego.
Considero que nuestro trabajo es: Comprender que la CRISIS nos brinda la oportunidad de replantear las estructuras que nos permitieron llegar hasta este AQUÍ Y AHORA, y que éstas hoy se manifiestan incompetentes para dar las respuestas requeridas ante los nuevos escenarios, por lo que es menester crear e innovar nuevos caminos.
Desarrollar en los cuerpos directivos la actitud requerida para enfrentar la CRISIS, considerando que éstas son el detonante de los nuevos modelos requeridos para garantizar, no sólo la preservación de las organizaciones, sino la continuidad de su crecimiento y desarrollo.
Las empresas que sobrevivan a esta CRISIS serán las que asuman el papel que hoy les compete, el de ser Empresas Socialmente Responsables.
Muchas gracias
Jorge Estrella P.
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es un articulo muy exelente el incombeniente es como garbarlo en las mentes de las personas que estan en el comformismo
Por emilio jose castro el 8 junio 2009 #